La soledad. Los imponderables

Arturo Soto Munguia /    2020-07-02
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Ignoro si la austeridad republicana y el recorte presupuestal ya llegó al área de comunicación e imagen de la presidencia de la República, pero el foro desde el cual Andrés Manuel López Obrador dio otro de sus informes, ahora por los dos años de la elección 2018 sólo proyectó una sombría y desoladora imagen.

 

Se supone que el mensaje estaría enmarcado por un escenario espectacular, festivo, alegre, victorioso.

 

Fue todo lo contrario. Un hombre solo, una silla vacía, un gabinete en las sombras. Extraño, porque el presidente tiene cerca a hombres y mujeres que saben muy bien, que le entienden al tema del marketing, la imagen, la colocación de mensajes.

 

A menos, claro, que a Jesús Ramírez Cuevas ya se le haya cansado el caballo y ahora está más ocupado en los ensayos de recitación poética, o que no tenga más presupuesto para organizar un evento acorde a la festividad épica del momento.

 

Y para acabarla de amolar, se presentó un impoderable.

 

Imponderable: que sucede de manera inesperada e inevitable y tiene consecuencias que no se pueden conocer o precisar.

 

Pues eso sucedió ayer. Todo estaba listo para la celebración por todo lo alto del triunfo electoral de Morena y sus aliados en 2018. El equipo de comunicación de la presidencia de la República ya acariciaba los HashTags festivos y victoriosos y se preparaban para avasallar en las redes sociales al conservadurismo fifí, moralmente derrotado.

 

Pero no contaban con la astucia de la señora Beatriz Gutiérrez Müller, quien a primera hora respondió a un usuario de Twitter que le preguntó cuándo atendería personalmente a los padres de niños con cáncer. “Gracias por su amable respuesta”, fue la frase con la que cerró su tuit José David Guerra Muñoz.

 

Con un poco de imaginación, cualquiera pensaría que la señora tiene un catálogo de las respuestas más malas para tuiteros incómodos, y concienzudamente escogió la peor: “No soy médico, a lo mejor usted sí. Ande, ayúdelos”, escribió.

 

La falta de medicinas para los niños con cáncer es, después de los estragos del Covid19, una de las postales más lastimosas de lo que está ocurriendo en el sector Salud en el país.

 

La señora pudo haber contestado cualquier otra cosa con un poco de empatía. O mejor aún, pudo no haber respondido nada. Igual no responde miles de tuits dirigidos a ella.

 

Pero parece que en su catálogo había uno bajo la etiqueta de “Tuit para desmadrar una celebración y generar un escándalo internacional”.

 

“No soy médico”. La frase, más allá del desprecio por el lenguaje incluyente y con perspectiva de género (debería escribir ‘médica’), revela poca comprensión lectora. No le estaban pidiendo atender a los niños con cáncer, sino a sus padres, acaso para que sirviera como enlace con su esposo, que algo podría hacer para resolver la falta de medicamentos.

 

“A lo mejor usted sí”, se traduce como: no me importa quién eres ni qué haces.

 

“Ande, ayúdelos” es la cereza en el pastel de la arrogancia y la falta de empatía. No tengo tiempo ni voluntad de andar en esos trotes, si usted lo tiene, hágase cargo porque yo ahorita ando más ocupada tuiteando sobre la victoria de mi marido.

 

El desenlace ya lo saben. A la señora la hicieron trizas en las redes sociales al grado de que borró de los ‘trending topics’ aquellos relativos al segundo aniversario del triunfo electoral 2018 y todo fue el despedazamiento de la imagen pública de la señora y, por extensión, la de su esposo, el presidente de la República.

 

La marejada fue tan fuerte que varios medios extranjeros documentaron el tema, y Gutiérrez Müller restringió su cuenta de Twitter como lo hizo hace unas semanas, cuando protagonizó otro escándalo al enfrentar a un comediante chafa.

 

14 horas después envió una muy forzada disculpa que sólo alimentó la hoguera: “Están muy inquisidores los adversarios de mi esposo. ¡por (sic) algo será! Si mi expresión <<No soy médico>> ofendió a alguien, ofrezco disculpas. En cuanto a mí, sólo expresarles que soy profundamente humana y deseo el bien a todos, ahora y siempre”.

 

Este episodio, que pudiera pasar como una anécdota más, no lo es tanto. Alguien llamaba la atención recientemente sobre esa proclividad que tiene el presidente -y por lo visto también su señora esposa-, de no buscar la interlocución con las mentes brillantes de este país y del mundo, sino con aquellos a los que se puede patear desde el poder.

 

Si el presidente tiene cada mañana a Lord Molécula para susurrarle al oído las glorias que lo vuelven un gigante, Doña Beatriz tiene en Chumel y en un tuitero prácticamente anónimo a sus formidables adversarios, los peligrosos complotistas a quienes hay que destruir para sobrevivir.

 

Lo cierto es que salvo para sus fieles, el mensaje presidencial sobre los logros de su gestión, se perdió lastimosamente. El tema fue el de los niños con cáncer y sin medicinas. Y el de doña Beatriz y sus imponderables.

 

II

 

Un buen ejercicio de interacción se dio ayer entre la gobernadora Claudia Pavlovich y los reporteros que habitualmente cubrimos la fuente, ahora vía Zoom.

 

El tema no podía ser otro que la pandemia Covid19. La gobernadora se mostró serena, pero ocasionalmente una sombra de preocupación y hasta de impotencia le cruzaba el rostro. No es sencillo estar saliendo cada noche a condolerse con las familias de los muertos; a reiterar en todos los tonos los llamados a quedarse en casa, a extremar cuidados.

 

No es fácil reconocer que algo ha fallado a la hora de incidir en la conciencia colectiva para dimensionar la gravedad del asunto, para inhibir la movilidad urbana, evitar las aglomeraciones, fiestas, reuniones donde el peligro está latente porque nadie sabe si otro está infectado por el virus, si es asintomático.

 

Un virus letal, traicionero, agresivo, que desde su invisibilidad está al acecho en el lugar menos esperado. Un virus que ya clavó 909 cruces en los panteones de Sonora y ha causado estragos en el personal hospitalario, donde han sido infectados 2 mil 263 profesionales, la mayor parte del área de enfermería (mil 072) y 583 médicos y médicas, más 557 personas de otras áreas.

 

Nunca se pudo reducir significativamente la movilidad urbana en ningún municipio, y si bien hubo algunos que lo consiguieron en algún momento, fue muy breve; otros, como Cajeme, Hermosillo, Guaymas, Nogales por ejemplo presentaron una movilidad muy alta, la siguen presentando y en ese mismo sentido se han disparado los contagios.

 

A eso hay que agregar el regreso a la ‘nueva normalidad’ que en Sonora tuvo fuertes efectos, ya que en el estado se desarrollan las cuatro actividades productivas que recibieron el banderazo para reanudar actividades: industria aeroespacial, minería, automotriz y construcción. Decenas de miles de hombres y mujeres se reincorporaron a sus trabajos potenciando los contagios.

 

Otra de las preocupaciones tiene que ver con el rebrote de la pandemia en Arizona, donde se abrieron algunas actividades desde mayo, con efectos desastrosos. Lo mismo está ocurriendo en California, donde el gobierno estatal tuvo que dar marcha atrás y volver a restringir actividades públicas, comercios, iglesias, restaurantes y demás.

 

Pero la frontera que más interesa es la de Arizona: San Luis Río Colorado, Nogales, Agua Prieta, Naco, donde se ha propuesto restringir el ingreso de personas a México para lo cual la gobernadora ya habló con su homólogo de aquella entidad, Doug Ducey, así como con el canciller Marcelo Ebrard.

 

Se trata de prevenir el tradicional ingreso masivo de estadunidenses y connacionales que el 4 de julio, día de la Independencia en EEUU aprovechan para cruzar a México y visitar lugares turísticos como San Carlos y Puerto Peñasco, cuyas playas por cierto permanecerán cerradas. Un buen flujo de personas se registra también hacia los pueblos del Río Sonora y de la sierra.

 

La respuesta del canciller fue positiva y a partir del próximo fin de semana se condicionará el paso de personas desde el norte de la línea fronteriza, sólo a quienes acrediten actividades esenciales. Con ese fin se instalarán filtros en los que participará personal del Instituto Nacional de Migración y autoridades del gobierno del estado. También habrá filtros en carreteras, playas y otros destinos turísticos.

 

Con cierta desolación, la gobernadora recordó que no hay manera de saber la temporalidad de la contingencia, que estamos en los días más críticos de la misma y por lo tanto se tienen que reconsiderar algunas estrategias desarrolladas hasta ahora en los municipios para contenerla. Incluso, dijo, se propondrá al Consejo Estatal de Salud la posibilidad de implementar el ‘hoy no circula’ para reducir ordenadamente la movilidad, aunque esa sería una facultad de los ayuntamientos.

 

Insistió también en la necesidad de que la ciudadanía participe del programa ‘Anticipa’, que consiste en encuestas telefónicas para detectar posibles casos de Covid19 mediante una encuesta de síntomas. Este programa incluye pruebas rápidas, atención médica y medicinas gratuitas.

 

 

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