Caborca y la región minera tendrían desarrollo y bienestar con reparto justo de utilidades: CTM
Publicar en:
Hermosillo, Sonora; 8 de septiembre de 2026.- Para los municipios de Caborca y toda la región, la producción de las minas La Herradura y Noche Buena representa uno de los principales motores económicos del Desierto de Altar. Para aprovechar los elevados precios del oro se requiere luchar para lograr la participación de los trabajadores con el 10 por ciento de las utilidades, para lograr que la riqueza minera circule en las comunidades y pueda traducirse en mayor bienestar para las familias, fortaleciendo el comercio local y el desarrollo regional.
Así se destacó durante una reunión convocada por el Sindicato Nacional Minero Metalúrgico CTM, encabezado por su dirigente, Javier Villarreal Gámez, y en la que el Dr. Luis Núñez Noriega presentó un análisis preliminar sobre el impacto económico que tendría en Caborca una mayor participación de los trabajadores en las utilidades generadas por la empresa.
El estudio toma como referencia el reparto registrado en 2011, cuando los trabajadores recibieron alrededor de 250 mil pesos, cuando los precios del oro eran de 1,500 dólares la onza. Ahora que en 2026 la onza de oro se cotiza en 4,400 dólares, con el 10 por ciento de utilidades, cada trabajador minero obtendría hasta 733 mil pesos libres de impuestos.
Considerando una plantilla aproximada de 2 mil 500 trabajadores, el estudio estima que una derrama económica de mil 833 millones de pesos podría llegar directamente a los hogares de la región.
“Aquí no estamos hablando solamente de cuánto recibe un trabajador. Estamos hablando de recursos que llegan a las familias y después se convierten en consumo, vivienda, servicios y actividad económica. El verdadero reto es lograr que una mayor proporción de la riqueza que se genera en la región permanezca y recircule en la propia región”, señaló Núñez Noriega.
El análisis identifica al comercio, la construcción, el sector automotriz, restaurantes, mueblerías, tiendas de ropa y servicios entre las actividades que recibirían inicialmente un mayor impacto de esta derrama económica, en una región deprimida económicamente, a pesar de contar con una importante actividad agrícola.
Como referencia de la dimensión económica de ambas actividades, se destacó que la producción de espárrago genera alrededor de 9 mil 600 millones de pesos al año, mientras que la actividad minera en la región ronda los 25 mil millones de pesos anuales, lo que refleja el peso que tiene la minería en la economía regional y el impacto que una mayor derrama podría representar para Caborca y sus comunidades.
Lamentablemente, en las minas de Caborca solo se reparten 90 días de salario, en virtud de que no se ha luchado por el 10 por ciento de utilidades, como ya lo han logrado con el Sindicato Minero de la CTM en Cananea, Nacozari y otros centros mineros, donde cada año logran más de 500 mil pesos libres para cada trabajador.
En este contexto, Villarreal Gámez señaló que el debate de fondo no debe limitarse a cuánto produce la minería, sino a cuánto de esa riqueza se traduce efectivamente en mejores condiciones de vida para los trabajadores, sus familias y las comunidades donde se genera.
“Caborca es una región que genera una enorme riqueza. Lo que estamos planteando es que esa prosperidad también se refleje en quienes todos los días contribuyen con su trabajo a generarla y que una mayor parte de esos recursos se quede aquí, fortaleciendo la economía regional”, expresó.
Villarreal Gámez informó además que el Sindicato Minero CTM participará en el proceso para obtener la titularidad del Contrato Colectivo de Trabajo de Mina La Herradura, decisión que corresponderá exclusivamente a los trabajadores mediante el ejercicio democrático de su voto personal, libre, directo y secreto.
Explicó que, de obtener la confianza de la mayoría, una de las prioridades será llegar a la revisión general del Contrato Colectivo de Trabajo prevista para marzo de 2027 con una propuesta para fortalecer sus derechos y establecer contractualmente el reparto del 10 por ciento de las utilidades, privilegiando el diálogo, la productividad y la estabilidad laboral.
“No queremos que esto se vea como una confrontación entre organizaciones sindicales. La decisión está en manos de los trabajadores y será absolutamente respetada. Nuestra propuesta es que a La Herradura le vaya bien, que a sus trabajadores les vaya mejor y que ese éxito se refleje también en Caborca y en las comunidades de toda la región”, expresó el dirigente sindical.
Añadió que la visión de la organización es impulsar un sindicalismo que contribuya a construir condiciones de prosperidad compartida, donde el crecimiento y la productividad de las empresas vayan acompañados de mejores condiciones laborales y de una mayor derrama económica para las comunidades en las que operan.
El análisis presentado por Núñez Noriega respalda este planteamiento al mostrar que una mayor participación de los trabajadores en la riqueza generada no tendría únicamente un impacto laboral, sino que podría convertirse en un importante motor de consumo, inversión y desarrollo económico para Caborca y toda la región del Desierto de Altar.


Opiniones sobre ésta nota