¡Hay tiro, hay tiro!

Arturo Soto Munguía /    2026-01-19
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Es la hora de mostrar el músculo. En el Auditorio Cívico de Guaymas ya no cabe un alma y, como después de la tragedia en Waldo’s el horno no está para bollos, las autoridades de Protección Civil decidieron que al informe del senador Heriberto Aguilar no entraba nadie más.

 

Es la hora de mostrar el músculo, pero al legislador federal se le pasó la mano. El evento estaba programado para iniciar a las 4:30 y a esa hora seguían llegando camiones con gente de las colonias populares y de las comunidades yaquis, que se arremolinaban en las puertas del inmueble, infructuosamente porque cupo ya no había, así que algunos optaron por ir a turistear al malecón y a la Plaza de los Tres Presidentes, muy lucidores después de una importante inyección de recursos gestionados por la alcaldesa Karla Córdova.

 

Como en los mejores tiempos del ex invencible partido tricolor, el refrendo de lealtades, la confirmación de la legitimidad pasa por el acarreo -facilidades para la movilización, le llaman ahora-, la torta, la soda y quizás algún billete que alimente el aplauso, la ovación, el grito destemplado, la estampa de un pueblo volcado en el apoyo al liderazgo transformador del hombre que llega prodigando abrazos, besos y sonrisas; palmadas en la espalda, breves intercambios de palabras agradecidas; partiendo plaza con los brazos en alto, la mano agitando el viento para corresponder saludos a distancia.

 

No solo el pueblo bueno y sabio está allí. También acuden a la convocatoria amigos y compañeros de viaje en ese movimiento político-social que no solo fue alternancia, sino transición a un nuevo régimen que, a fuerza de ser sinceros, para ser nuevo se sigue pareciendo mucho al viejo, aunque algunos personajes se han estrenado en el ejercicio del poder, y otros simplemente mutado sus camisetas partidistas, por no decir que sus convicciones y afinidades políticas.

 

Pero bueno, esas minucias no van a demeritar la oportunidad de plantarse a la mitad del foro para hacer el recuento de las glorias; la rendición de cuentas, la oportunidad de legislar para que la justicia y la dignidad se conviertan en vida cotidiana, construyendo la transformación desde las colonias y comunidades, escuchando y organizando, porque el poder solo tiene sentido cuando se pone al servicio de los demás, dijo en una parte de su discurso el senador Heriberto Aguilar Castillo.

 

Y en las primeras filas del auditorio aplauden legisladores locales y federales; funcionarios de los tres niveles de gobierno, empresarios, dirigentes partidistas, líderes de organizaciones. Allí está, desde luego la alcaldesa Karla Córdova, que fue la que dio las palabras inaugurales del evento, refrendó el apoyo al senador, hizo la apología de la cuarta transformación y no perdió la oportunidad de promocionar el Carnaval de Guaymas 2026 que comenzará el próximo 12 de febrero.

 

El senador echó la casa por la ventana. Se apoyó en un video muy bien logrado y articuló un discurso en el que hizo el recuento de las reformas aprobadas en la Cámara Alta. Más temprano, estuvo en los micrófonos de la Red 93.3 adelantando detalles de lo que sería su informe y toreando la entrevista con Arturo Ballesteros, Fernando Oropeza y un servidor. Allí soltó de su ronco pecho la idea de que en materia de definiciones rumbo a la candidatura al gobierno del estado “no ha caído el último out”, esto en relación a las intensidades de los tiempos preelectorales, cuando parece que la definición estará entre Lorenia Valles y Javier Lamarque, pero con esa frase dejó entrever que puede haber más contendientes. Recordó que en el pasado proceso para elegir candidatos al senado se inscribieron ocho aspirantes.

 

Heriberto, todo parece indicar, está tratando de meterse a la contienda, como también lo está haciendo la secretaria estatal de Agricultura, Célida López, que sigue promoviendo la idea de que ella encabeza las encuestas, incluso por encima de Lorenia y Javier.

 

El alcalde de Cajeme no asistió al evento. Explicó, a través de un video proyectado antes del discurso del senador, que en su municipio se presentó una situación que requería del concurso de sus modestos esfuerzos (esto no lo dijo él literalmente, pero pudo haberlo hecho si citara la carta que el Ché Guevara le escribió a Fidel Castro cuando partió a Bolivia donde el imperialismo yanqui lo dejó en calidad de fiambre). Lo cierto es que Lamarque tiene el rancho ardiendo y apenas hizo bien en no distraerse con otro acto de ‘placeo’ tal vez innecesario, toda vez que en eso de campañas adelantadas, tendrá muchos foros más adelante.

 

Pero aquí la puerca torció el rabo, porque en el programa del evento estaba contemplada la participación tanto de Lamarque como de Lorenia Valles, y la senador no tomó el micrófono lo que fue interpretado como rudeza innecesaria, una falta de cortesía política y un desaire que carga los dados de Heriberto Aguilar hacia Javier Lamarque de quien -dicen- quiere ser su coordinador de campaña.

 

Que en el informe de Heriberto le hayan abierto un espacio a Lamarque -que no asistió-, y se lo hayan negado a Lorenia -que allí estuvo- desató toda suerte de especulaciones, alimentadas además porque al siguiente día, el secretario de Gobierno, Adolfo Salazar sostuvo un encuentro en su despacho con los dirigentes estatales de los partidos que integran la coalición que encabeza Morena: PT, PVEM, NAS y PES, difundiendo una fotografía en la que aparece flaqueado por Lorenia y Lamarque.

 

Hay versiones de que en esa reunión, Salazar Razo habría hecho un llamado a la unidad, pero sobre todo al orden, para que los actores políticos de esta coyuntura en el bloque oficial le bajen de huevos al licuado de sus proyecciones personales y no sean tan obvios en las mismas.

 

Lo cierto es que, sobre los hechos en Guaymas, existe también la versión de que la senadora Lorenia Valles, al ver que Lamarque no estaría presente, declinó su participación y que, incluso cuando le informaron que Lamarque participaría a través de un video, se mantuvo en su posición de no hacer uso de la voz, aduciendo que el evento era de su colega senador, no de los aspirantes a la candidatura al gobierno del estado.

 

Vaya usted a saber, estupefacto lector, patidifusa lectora, cuál será la realidad de estos escarceos, pero el más bisoño observador de los acontecimientos presumiría que las cosas no andan del todo bien entre los más perfilados y andan muy mal entre sus coequiperos.

 

Ya se verá.

 

II

 

Claro que en esa tarea de calibrar el pulso de la grilla local, asistimos a la toma de protesta de los nuevos dirigentes del PRI municipal y de dos de sus organizaciones: la CNOP y el Movimiento Territorial, cargos que fueron formalizados por la dirigente estatal del tricolor, Guadalupe Soto Holguín y validados por el secretario de Organización del CEN del PRI, Jorge Meade.

 

 

Confieso que la cobertura del evento tenía algo de morbo político, considerando que asistiría también el alcalde de Hermosillo, Antonio Astiazarán, a quien por cierto los priistas que llenaron el auditorio del viejo edificio de Kennedy y Colosio acuerparon de buena gana coreando su apodo entre aplausos y batucadas.

 

Y es que el Toño Astiazarán había tenido una reunión días atrás con el dirigente nacional del PAN, Jorge Romero, el operador político del blanquiazul, Santiago Taboada, donde también estuvo presente el dirigente estatal del PAN, Gildardo Real.

 

El Toño se sintió en casa, rodeado de sus viejos correligionarios y partió plaza casi como Heriberto entre los cuatroteístas. Pero no todo es miel sobre hojuelas. Pude conversar con personajes icónicos del priismo como Miguel Ángel Murillo y Bulmaro Pacheco, solo para coincidir en que el camino del 2027 está, para la oposición a Morena, muy indefinido.

 

Le pregunté a Jorge Meade sobre las expectativas de la alianza con el PAN, sobre todo en Hermosillo y me confirmó que el PRI va a ir con su propio candidato.

 

Esto no es asunto menor, considerando que ese mismo día, Alejandro López Caballero protagonizó un mitin en el PAN, acompañado de Guillermo Padrés y otros personajes que en lugar de pedir el voto deberían pedir perdón -si no es que otro amparo-, pero bueno, le están haciendo su luchita.

 

Y esa luchita tiene que ver con encarecer la ficha en una alianza que finalmente terminará dándose (guarden este tuit) porque en el PRI y en el PAN saben que están muertos si no van juntos, y que si van juntos por lo menos tienen respiración asistida hasta el 2030.

 

Pero de que la cosa está intensa, está intensa.

 

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