Ni chilango ni expriista: Fernando Rojo de la Vega levanta la mano por Hermosillo
Publicar en:
Después de la polvareda que levantó una imagen difundida ayer en la que aparecen cinco de los más ‘visibilizados’ servidores públicos estatales perfilados y con la mano levantada para lo que se ofrezca en el próximo proceso electoral, uno de ellos, el secretario del Bienestar, Fernando Rojo de la Vega compareció en el programa Lenguas Vespertinas donde hizo algunas revelaciones sobre las que vale la pena echar una mirada.
La foto a la que aludimos es esa en la que aparecen flanqueando al secretario de Gobierno, Adolfo Salazar Razo, dos mujeres: Paloma Terán Villalobos, directora del Sistema Estatal de Comunicación Social y Paulina Ocaña Encinas, Jefa de la Oficina del Ejecutivo, y dos varones: Froylán Gámez Gamboa, secretario de Educación, y el propio Rojo de la Vega.
Todos, al parecer ya hicieron el Juramento Yaqui adaptado al morenismo preelectoral y de distintas formas y en diferentes tonos han declarado que se encuentran muy ocupados visibilizando las tareas que les ha tocado desempeñar, pero se encuentran listos para cuando el partido los requiera y entonces todo habrá concluido para ellos, excepto una cosa: el cumplimiento del deber, en el puesto que se les designe, ahí quedarán por la defensa de la 4T, de su puesto y del presupuesto, de la raza, de sus costumbres, de sus carreras políticas…
En el caso del secretario del Bienestar, nacido en el entonces Distrito Federal pero llegado a Sonora desde que tenía ocho meses de edad, cuando su familia se mudó a Hermosillo para atender el trabajo de su padre en el extinto Banco del Atlántico, anda del tingo al tango promoviendo los programas sociales de esa Secretaría, especialmente el de la construcción de vivienda en el que se coordina con el gobierno federal para alcanzar la meta de construir las unidades habitacionales que alojarán a 65 mil familias en distintos municipios del estado.
Sostiene que no le genera ningún conflicto su acta de nacimiento en el DF porque toda su vida la ha hecho en Sonora, y que nunca militó en el PRI como algunos espacios periodísticos han consignado, aunque no le habría importado hacerlo (pero no es cierto, recalca) y que tampoco es un improvisado pues se integró formalmente al obradorismo en 2017, aunque antes participó en batallas clave como las poselectorales de 2006 y 2012; la organización territorial en 2018 y en 2024 coordinó la campaña de Claudia Sheinbaum a la presidencia de la República. Ojo con este dato, pues la relación con la primera mandataria todavía se mantiene y de hecho habrá de refrendar afectos en la gira que sostendrá Sheinbaum este fin de Semana en Sonora.
Obviamente le preguntamos sobre sus aspiraciones y también obviamente apeló a la metáfora del juramento yaqui y dijo que por lo pronto su agenda es la de los programas de la Secretaría, pero en el momento en que el partido lo considere y lo requiera estaría listo para nuevas tareas. Eso sí, dejó claro que su vocación es más ejecutiva que legislativa, de lo que se deduce que la mira la tiene puesta en la alcaldía de Hermosillo.
Una candidatura, por cierto, muy disputada, por la que han levantado la mano al menos una decena de aspirantes. Vamos a ver cómo se define finalmente.
II
Y si de visibilizaciones hablamos, qué me dicen del evento que encabezó el gobernador ayer, en el que se asignaron más de cuatro mil becas Sonora de Oportunidades para igual número de estudiantes de primaria, con un monto superior a los nueve millones de pesos.
Nomás como dato, al lado del gobernador volvió a aparecer -ya se está volviendo una constante- la senadora Lorenia Valles, pero también ‘robaron cámara’ Paloma Terán, el director de Becas y Crédito Educativo, Abraham Sierra; la presidenta del Congreso, Alejandra López Noriega, Froylán Gámez y la directora del Instituto Sonorense de la Juventud, Rebeca Valenzuela.
En un plano más discreto se vieron otros diputados, como Norberto Barraza y Virginia Espinoza, que también tienen levantada la mano por la candidatura a la alcaldía capitalina.
Claro que no podían desaprovechar el foro, sobre todo porque en su discurso el gobernador hizo un reconocimiento a los legisladores locales, que en 2022 aportaron los 400 mdp con lo que comenzó el programa de becas, y en los años subsecuentes lo siguieron haciendo con montos mayores. De hecho, este programa ya rebasa hoy los mil millones de pesos, y para 2027, último año de Alfonso Durazo en la gubernatura, se tiene proyectado alcanzar el monto de dos mil mdp, para que ningún niño o joven estudiante en Sonora se quede sin una beca.
También se dejó ver por ahí al diputado federal Ramón Flores, que en verdad anda gastando suela en la visibilización, porque por la tarde nos lo reportaron recorriendo comunidades de Guaymas, entregando material deportivo y manteniendo el contacto ciudadano; antes del evento de becas, estuvo en el encuentro del Consejo Coordinador de Mujeres Empresarias, que renovó su directiva, misma que hoy encabeza Amadaí Rascón, en relevo de la doctora María Eugenia García Ruiz.
Por cierto, la que se dejó ver en la Arena Sonora fue la diputada federal Karina Barreras Samaniego quien, sin miedo al éxito, anda fresca y alechugada, como la flor de la canela, derramando lisura y caminando airosa por la duela.
Como suele suceder en los eventos de entrega de becas, el gobernador hizo una remembranza de sus bucólicas andanzas por Bavispe, ese pequeño pueblo enclavado en lo alto de la sierra sonorense, del que no habría podido salir -dijo- si no es por la beca que le ayudó a cursar la secundaria en una escuela que estaba en Agua Prieta, a siete horas de su casa. Una beca fue también la que le ayudó a cursar la preparatoria -junto con ahorros logrados por su trabajo en EEUU, lavando platos y carros-; una beca fue también clave para cursar sus estudios universitarios en Ciudad de México.
Con estas anécdotas frente a cientos de niños y niñas, suele ilustrar su condición de hijo de la educación pública y gratuita, subrayando ante ellos que solo preparándose se puede llegar a un destino diferente al que le planteaba una infancia, remontado en la sierra donde su mayor aspiración era ser un buen vaquero. La educación, les dijo, es la gran igualadora de oportunidades.
Las oportunidades, sostuvo, no las ganan quienes tienen más dinero, sino quienes mejor se preparan. Y ese es el objetivo de las becas: facilitar condiciones para que nadie deje sus estudios.
III
En otros temas, ya se aprobó la lista de candidatos idóneos para ocupar la presidencia de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, un cargo que deja con más pena que gloria el señor Luis Fernando Rentería Barragán, cuya reelección se esfumó por anticipado después de una gestión en la que se visibilizó más (para usar el término de moda) por los conflictos internos, su confrontación con el personal femenino de la institución y las demandas por despidos y acoso laboral hacia esas mujeres.
El punto es que la Comisión de Justicia y Derechos Humanos del Congreso del Estado ya acordó la lista de la que saldrá el nuevo (o la nueva) ombudsman, después de ser analizada y votada en el pleno.
Esa lista está integrada por Teodoro Cervando Flores Castelo, Sandra Luz Bernal Salido, Iván Eduardo Andrada Rembau, Jeanette Arrizon Marina, Liza Adriana Auyón Domínguez y Emma Guadalupe Millán Castro.
No me crean a mí, pero todo parece indicar que quien ocupe la titularidad de la CEDH por los próximos cuatro años será mujer.
También me puedes seguir en X: @Chaposoto
Visita www.elzancudo.com.mx


Opiniones sobre ésta nota