Redes y realidad: otra crónica
Publicar en:
La jornada comenzó temprano. El señor de los tacos, en la carreta de la avenida Leocadio Salcedo, casi esquina con Solidaridad dice que desde las cuatro de la mañana que se levanta incluso los domingos para preparar la venta del día, dice que desde esa hora ya se veía movimiento de gente en el CUM, allí nomás cruzando la calle.
Cabeza, barbacoa, chicharrón y taco fish, nada mal para comenzar la faena que se anticipa intensa.
Son las siete de la mañana y para esa hora ya comienza a llegar mucha gente de aquel lado del Bulevar Solidaridad, que lleva el nombre del programa insignia del salinismo. Construido en la primera mitad de los 90 esa rúa cruza toda la ciudad en el sector poniente, de sur a norte, y de muchas maneras representa el modelo de desarrollo urbano de aquellos años: obras funcionales y duraderas, que al mismo tiempo que resuelven un problema de movilidad, disparan la plusvalía de los terrenos aledaños, resolviendo de por vida las finanzas de ‘visionarios’ hombres de empresa que compraron a precio de ganga a lo largo de más de 12 kilómetros que mide el bulevar.
El señor de los tacos pregunta de qué se trata el evento. Le digo que es una convocatoria de la presidenta de la República para hacer el recuento de los dos años de su gobierno, pero que en por estos días, también servirá para fijar posiciones respecto a la tensa relación con el gobierno de EEUU y su intención de extraditar al menos a diez funcionarios públicos de Sinaloa vinculados, según el Departamento de Estado norteamericano, al crimen organizado.
Detrás de su cubrebocas, el señor guarda silencio un buen rato, mientras prepara los pedidos de la escasa clientela: un hombre mayor que carga un morral con herramientas de albañilería y dos gays que evidentemente se amanecieron en la fiesta, pues están ataviados con vestidos de noche y altísimos tacones dorados.
Luego suelta con aire doctoral sus interpretaciones de lo que está sucediendo en México. Básicamente dice -en sus propias palabras- que no está de acuerdo con lo que hizo la gobernadora de Chihuahua: permitir el ingreso de agentes de la CIA a territorio nacional, pero tampoco con la impunidad que se pretende sobre personajes ligados al narco, concretamente el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya; el senador Enrique Insunza y el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez. Él no recuerda los nombres, pero yo sí.
Ya más en confianza, suelta desde su ronco pecho un clásico de estos casos: “yo no me meto en política, pero…”
Y comienza su relato de por qué apoyó a Andrés Manuel López Obrador y ahora apoya a Claudia Sheinbaum: ellos están volteando a ver a las etnias, a los viejos como nosotros -dice mientras apunta la barbilla a su esposa, que atiende las mesas en la banqueta-; están apoyando a los más pobres, con dinero que los gobiernos anteriores se robaban, concluye.
Yo me asomo a X y veo la troleada del día: acarreados, narcofest, ¿Y el Rocha?..
Dos campos: el de la calle y la vida cotidiana de la gente que le chinga todos los días para la subsistencia, y el de la burbuja de las redes sociales donde se les cataloga, desde la placidez del sofá o la mullida cama, desde el teclado del smartphone, como chairos mugrosos, acarreados sin dignidad, apestosos ignorantes, simios, primaria trunca…
Dos mundos.
II
Para las ocho de la mañana el CUM comienza a llenarse. Por allí unas señoras explicando que no pueden sentarse en una determinada zona de butacas porque están reservadas para el personal de Codeson, como, supongo, otras áreas estarán reservadas para la burocracia de cada una de las dependencias estatales.
Contingentes más nutridos arriban en camiones, desde las colonias populares y las zonas rurales para ocupar sus espacios en el graderío. Abajo, en la zona más cercana al templete central, digamos en la Zona VIP, los protagonistas de la vida pública: altos funcionarios, alcaldes y alcaldesas; diputados y diputadas locales y federales; regidor@s, dirigentes de partidos (Morena y aliados) y desde luego, quienes ya traen una telaraña en la axila de tanto tiempo con la mano levantada en el no muy terso proceso sucesorio: Lorenia Valles anda derramando lisura entre solicitudes de selfies, abrazos y sonrisas; Javier Lamarque también anda en eso aunque se le ve menos festivo, acaso por la reculada que acaba de dar luego de anunciar que solicitaría licencia al cargo de alcalde de Cajeme, y ser frenado por el Consejo Estatal de Morena para no desbordar las animosidades del proceso.
Célida López también pasa lista de presente en la primera fila, y por allí también se ve a María Dolores del Río y a Froylán Gámez; a Adolfo Salazar, a la alcaldesa de Guaymas, Karla Córdova y el de Navojoa, Jorge Elías Retes, y el diputado federal Ramón Flores, del PT.
Poco después de las ocho, llega el gobernador Alfonso Durazo, que da dos vueltas al ruedo en la duela central, saludando gente. Como gobernador y como presidente del Consejo Político Nacional de Morena, está obligado a destacar en la organización del evento, realmente programado para acuerpar a la presidenta y mostrar el músculo del bloque gobernante en México. Lo hizo con creces: más de 17 mil personas colmaron el CUM, levantando el puño, coreando el “¡No estás sola!” y encendiendo las lámparas de sus celulares en los momentos climáticos de los discursos.
Por las grandes pantallas instaladas en el foro, desfilaron mandatarios de todos los estados donde gobierna Morena y aliados, o dirigentes partidistas donde son oposición. La tecnología abona a la hegemonía. Hay un mensaje claro de unidad en torno a la presidenta, y una constante en las líneas discursivas sobre la defensa de la soberanía nacional y en contra del injerencismo norteamericano.
En las redes mientras tanto, ardía el epíteto y la descalificación. ¡Acarreados!, gritaban los activistas del teclado, en algo que parecía más bien un lagrimeo de nostalgia, de añoranza por el poder perdido.
Los inventores y los replicadores del acarreo, quejándose del acarreo en un chiste que se cuenta solo y no es gracioso. El PRI, que se graduó en tortas y sodas, y el PAN que hizo un posgrado en eufemismos al redefinir el acarreo como ‘facilitación de transporte y alimentación’, hoy ven de lejos aquellos tiempos cuando hacían lo mismo.
La única razón por la que no pueden hacerlo, es porque fueron desplazados del poder, porque ya no tienen acceso al generoso chorro de recursos públicos para llenar las plazas, pero si algún día recuperan esa posición, volverán a las andadas con la misma frescura con que hoy Morena llena el CUM.
III
El discurso de Durazo, puntual sobre el objetivo formal para el que fue diseñado el evento: resaltar el modelo de gobierno que en dos años ha tomado distancia de las premisas que inspiraban a los gobiernos neoliberales, poniendo el acento en los apoyos para quienes menos tienen: planes de justicia indígenas, becas y programas sociales y obras de infraestructura como la modernización del puerto de Guaymas (música para los oídos de la alcaldesa Karla Córdova) ; infraestructura carretera, Plan Hídrico y resultados tangibles en materia de seguridad, concretamente en la reducción notable en homicidios dolosos.
Puntual también sobre el otro objetivo, el de levantar un valladar contra el intervencionismo extranjero, y en este punto es en el que todo mundo estaba esperando el posicionamiento de la presidenta, que en su recuento también tomó distancia de los resultados de gobiernos neoliberales con devaluaciones, crisis y agudización de las brechas entre ricos y pobres.
Nadie, entre los gobernadores y quienes hicieron uso de la voz en este evento, mencionó la brasa ardiendo que es Rubén Rocha Moya y los diez de Sinaloa. Ni siquiera la presidenta, que sí tocó el tema, pero sin nombrarlos, contextualizándolo en un momento histórico determinante, porque es clara, dijo, la intención del gobierno norteamericano, de acumular puntos para sus propios intereses electorales en su país, y de convertirse en factor para la elección en México 2027.
Y aquí es donde la cosa se puso suave, porque Sheinbaum optó por la ‘fuga hacia adelante’. No hubo un deslinde de Rocha Moya y sus secuaces, y antes bien, dejó la impresión de que bajo la premisa de la defensa de la soberanía y el rechazo a la intervención extranjera, es inadmisible que EEUU venga por ellos.
“México no es piñata de nadie”, dijo con energía, retomando una frase que solía usar su antecesor. Y lo dijo con las quijadas apretadas, con el gesto duro que hizo recordar aquella advertencia de AMLO cuando adelantó que, comparado con Claudia Sheinbaum, “yo soy fresa”.
Combativo discurso de la presidenta. Valiente. Puntual para defender su proyecto de gobierno.
Pero…
Pero…
Falta ver cómo sea procesado por Donald Trump, al que creo, no han dimensionado en el gobierno mexicano, como el arrebatado creyente de la más ortodoxa Doctrina Monroe, según la cual América es para los norteamericanos, y eso desde luego incluye a México, país al que ya le arrebataron más de la mitad del territorio nacional en el siglo antepasado, básicamente porque hubo gobernantes que no le plantaron cara al imperio.
Sheinbaum lo está haciendo, pero -creo- no en las mejores condiciones de negociación, si es que estas han existido alguna vez con una relación tan asimétricas entre EEUU y México.
IV
Ya cuando terminó el evento, volví a pasar cerca del señor de los tacos, porque ahí había dejado estacionado mi Corvette ZR1X, pero ya ni pude saludarlo porque estaba levantando el changarro, así que me fui pensando que después del mediodía se fue a descansar para levantarse mañana a las cuatro para preparar su oferta gastronómica de bajo presupuesto, como todo buen huevón, mugroso, ignorante y simio primaria trunca que aún cree que las cosas pueden cambiar en este país si hay una mejor distribución de la riqueza y menos ensimismados en sus construcciones tuiteras sobre el deber ser …
V
Y a propósito de puñeteros mentales, un usuario de X me reclamó ayer el porqué no había cubierto la gira del Toño Astiazarán por Huatabampo y sí el evento de Claudia Sheinbaum, infiriendo que Claudia me paga y el Toño no.
Debo decir que la ubicuidad no se me da mucho y por tanto no puedo estar presente en dos partes a la vez, sobre todo si geográficamente son lejanas. Pero para eso existe la división del trabajo, de manera que tengo todo el reporte de lo que pasó en aquellas tierras del sur profundo, a donde acudió el alcalde de Hermosillo para visibilizar el trabajo que anda haciendo en la capital y ahí tienen que producto de la división del trabajo, tengo el reporte completo y sin chayote.
Cinco municipios del sur del estado recorrió el Toño este fin de semana interactuando con unas cuatro mil personas -tampoco está haciendo campaña adelantada, solo atendiendo invitaciones de la sociedad civil a la que se le queman las habas para conocer la ruta del éxito de su gobierno- que andan bien prendidas queriendo llevar a todo Sonora el modelo de Hermosillo.
En esa gira se reunió también con estudiantes de la Universidad CEUNO para impartirles una conferencia sobre energías renovables y su aprovechamiento para una ciudad sustentable.
Total que un exitazo la gira del alcalde de Hermosillo por el sur del estado (aquí es donde suena la caja registradora) y prácticamente ya es el próximo gobernador del estado (aquí suena doble) , no como Lamarque, al que le anda tronando muy feo la reversa (aquí suena triple) y a estas alturas hasta la Célida López lo puede rebasar por la derecha, si Lorenia Valles se descuida en esta carrera que, parece, ya definida…
También me puedes seguir en X: @Chaposoto
Visita www.elzancudo.com.mx


Opiniones sobre ésta nota